Bautismo de Laura

Con la complicidad de Alberto y Frank salimos a volar un domingo de Junio por la tarde. A última hora, cuando las térmicas se desvanecen y el aire se calma. Laura, amiga de Alberto me acompañaría en el vuelo. Había montado recientemente el soporte para una cámara, así que la estrenaríamos.

No había volado en ultraligero, una asignatura pendiente. Así que buscamos un momento en que el vuelo resultará tranquilo y exento de altibajos típicos de las horas punta del día. El día elegido no parecía muy prometedor al salir de Barcelona. Algo gris, parecía estar nublándose. Y no faltó alguna llovizna fina. No obstante no estaba cubierto y se apreciaba un cielo abierto hacia el Sur.

La victima invitada

Decidimos ir al aeródromo y ya veríamos si allí también encontrábamos el cielo gris. La suerte nos acompañaba, ya que estaba despejado en la zona del Penedés. Hacia las 19 h el viento se calmó casi por completo y hacia una preciosa luz de atardecer para volar. Teníamos tiempo, la puesta de Sol era hacia las 21:30 h.

vuelo de laura
Arrancando
El vuelo
Despegue

Salimos por la 12 de Avinyonet, nos dirigiríamos hacia Montserrat, cruzando por el Bruc y le daríamos la vuelta para volver por el otro lado. No podíamos haber acertado más el momento para el vuelo de Laura.

En cabina

Unas condiciones excelentes para volar, con cielo claro y despejado. Una atmosfera en calma que nos permitió un vuelo cómodo y relajado. Aterrizaríamos también por la 12, suele usarse por la tarde, dado el aire predominante en la zona. Fue una “toma algo dura”, pero ya se sabe el dicho “toma dura, toma segura”.

Aterrizando

Disfrutamos del vuelo y de la compañía, una hora de buena conversación. De vuelta a Barcelona, de nuevo la llovizna. Así que Laura decidió emprender el camino de casa, antes de que empeorara y no acompañarnos en la terraza, donde con Alberto y Frank, compartimos un buen rato con unas merecidas cervezas.