Cerrando el círculo.

El vuelo de hoy empezó hará cuatro años, cuando en una conversación con mi amigo Josep me habló que Angel había volado mucho en ultraligero y que aprovechando uno de sus viajes desde Madrid a Barcelona, comeríamos con él. Conocida mi afición del vuelo simulado e interés en la aeronáutica, la comida transcurrió desmontando los temores sobre la inseguridad de los ultraligeros que yo consideraba, y la dificultad de acceder por costes a piloto privado. La conclusión en la sobremesa era, probarlo y os gustará. Así que nada perezoso y aprovechando que en pocos días sería el cumpleaños de Josep, compré por Internet dos bautismos, uno para él que sería mi regalo y otro para mí. No iba a dejarlo solo ante tan mal trago, no ?

Llegado el día, dos amigos más se apuntaron, pasamos la mañana uno tras otro volando en ultraligero. Nos gustó. A mí tanto, que repetí. Se había sembrado una semilla que no me dejaría dormir durante mucho tiempo, y que me hacía soñar despierto. Tardé bastante tiempo que iniciar el curso, pero al final no pude resistir más. Consideró a Josep un poco «culpable» de darme un empujoncito, y como no podía ser de otra forma, ya tocaba salir a volar con él.

En cabina del ultraligero
En cabina, volando en el ultraligero.
El vuelo

Hoy a las 09:06 UTC despegábamos de Hostalric para hacer un recorrido por la Costa Brava. El día ha sido muy caluroso, con notables térmicas alrededor del campo de vuelo, pero llegados a la costa, el viento laminar nos ha permitido hacer el vuelo Illes Medes.

Vuelo Illes Medes
Volando sobre las Illes Medes

Vuelo Illes Medes 360

Hemos seguido hasta ampuria Brava y regresar por el mismo trazado, bordeando la costa. En un vuelo  muy tranquilo y disfrutando de las poblaciones a vista de pájaro.

Costa a vista de pájaro
Costa a vista de pájaro

El regreso  a las 10:40 UTC ya ha sido otro cantar. La «famosa» riera de la final de la 13 de Hostalric, estaba, como se dice localmente, «divertida». No había un viento intenso, a diferencia de otras veces, hasta el giro a base resultaba complicado y los ajustes eran continuos. En la primera aproximación «meto motor», demasiado alto, el avión flota no quiere que dejemos de volar.

La segunda aproximación es mejor, a pesar del giro a base también movidito y con correcciones, el viento se empeñaba en llevarnos al otro lado de la colina. Esta vez vamos con una senda más correcta. Meto todo el flap, nos aproximamos bien. Pero en la recogida se pone a flotar y el viento cruzado ha cambiado ahora desde el norte. Oriento el avión al aire, corrijo alineación de pista y corrección en el último momento. Una toma un poco dura, pero como se dice «toma dura, toma segura». El avión se detiene bien y sobra mucha pista.  Venga! rapidito al bar que llevamos la boca seca !

Nos quedamos a comer, una tertulia amena y, como siempre, entre compañeros de afición. No parece que el viento vaya a mejorar, así que recogemos el avión y de vuelta a casa. Ha sido un gran día, divertido y creo que con Josep hemos cerrado un círculo que quedo abierto hace cuatro años. Una asignatura pendiente cuando por primera vez los dos volamos en ultraligero, y que hoy hemos aprobado.

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